Letterbox Hybrid… El gran desconocido

Debido a la reciente publicación de una serie de 20 cachés del tipo Letterbox Hybrid con ocasión de “El Día Pi”, varias personas me han preguntado cuales son los requisitos exactos estos deben reunir para ser considerados como tales y en qué se diferencian conceptualmente de un caché de tipo mistery. Mi sorpresa llegó cuando al ir a responderles, y con 8 cachés de este tipo publicados a mi nombre, además de 46 encontrados, la primera respuesta que me venía a la cabeza es “pues no lo tengo muy claro”…

En ese casi medio centenar de letterboxes que he buscado en España, Francia y Alemania, he encontrado planteamientos muy diferentes con pocos puntos en común. Desde recorridos por una ciudad recogiendo datos para resolver una fórmula final al más puro estilo de un multi caché… a seguir un camino a través de fotografías o videos del paisaje… a un buzón de correos que contenía un sello en las coordenadas listadas… a complejas historias en las que había que seguir los pasos de su protagonista para llegar al escondite final… Y así un largo etc…

¿De dónde vienen los letterbox hybrid? Este tipo de cachés es heredero de una actividad más antigua que el propio geocaching y con mucha menos difusión en Europa: el letterboxing. Se trata de un juego muy similar al nuestro, en el que hay que localizar un contenedor oculto pero, en este caso, no guiándonos por unas coordenadas para llegar a él, sino por una serie de pistas que deben llevar al jugador a localizar el “tesoro”. Como ocurre con nuestros misterys, el límite aquí lo establece la imaginación del owner, que puede poner en juego toda su creatividad para desarrollar su letterbox a través de acertijos, historias noveladas, elementos clásicos en la orientación como mapas o brújulas, etc… En el interior del contenedor encontraríamos dos de los elementos clave en esta actividad: un sello personalizado, que el letterboxer estampará en su “diario” de letterboxes encontrados, y un libro en el que, asimismo, estampará su propio sello para acreditar que lo ha encontrado.

Según nuestra amiga la, no siempre infalible, Wkipedia, esta actividad nació en el año 1854 en Dartmoor (Reino Unido), cuando una persona escondió un bote de cristal con una tarjeta de visita en su interior, e invitó a todo aquel que lo encontrara a dejar allí la suya propia. La actividad gustó y comenzaron a aparecer más y más contenedores de este tipo que se convirtieron en “buzones” donde los letterboxers dejaban todo tipo de cartas, lo que motivó que se comenzaran a denominar “letterboxes”.

Al principio, las pistas para localizar el contenedor se transmitían de forma oral  o por correo entre los propios jugadores para, posteriormente, comenzar a funcionar a través del correo electrónico e incluso, ser publicadas en distintas webs como LETTERBOXING NORTH AMERICA, una de las más populares en la actualidad y en la que podemos encontrar mucha más información sobre la actividad.

Cuando, el 7 de mayo de 2001 se creó un tipo de geocaché basado en el letterboxing, se decidió que se trataría de un híbrido en el que la búsqueda no se realizara exclusivamente en base a pistas, sino que en algún momento se tendría que hacer uso de unas coordenadas y un GPS como correspondía a la actividad global que es el geocaching. Por elló se le denominó “Letterbox Hybrid” y fueron descritos por las guidelines de la siguiente forma:

“Un letterbox hybrid debe incluir un uso significativo del GPS al menos durante una parte de la búsqueda. Se pueden utilizar pistas para guiar al jugador hasta el escondite, pero sólo si estas pistas están acompañadas de unas coordenadas. El contenedor debe incluir un sello, que se quedará en el geocaché, y que los buscadores podrán estampar en su libro de letterboxes. Se podrá registrar el caché como encontrado aunque no se utilice el sello”. Siguiendo estos criterios, nació el primer geocaché de este tipo el 15 de enero de 2001: “Open Space 7A

Tras analizar el contenido de la descripción ofrecida por las guidelines, salta a la vista porqué existe tanta confusión respecto a la naturaleza de los letterbox hybrids. Y es que se trata de un cajón de sastre en el que puede entrar absolutamente de todo siempre y cuando el caché contenga un sello. Podría existir un caché tradicional con un sello en su interior y ser publicado como letterbox hybrid. Absolutamente cualquier mistery o multi que se me pase por la cabeza, en el caso de contener un sello podría ser considerado como letterbox hybrid pues todos ellos hacen uso de unas coordenadas en algún momento de la búsqueda. De esta manera, en mi opinión, no se trata de un caché conceptualmente diferenciado del resto, como si lo están los demás, sino que únicamente es un tipo de caché con una característica en su interior: el sello; y que sirve para dar color y variedad al mapa de geocaching y para que a aquellos de nosotros que nos gusta el coleccionismo, dispongamos de otro tipo de caché que ver crecer en las estadísticas de encontrados y escondidos, pero que no plantea un reto o experiencia diferente a la que pueden ofrecer el resto de tipos de cachés.

Personalmente me gustan mucho los letterbox hybrid, pero debido a la escasa entidad propia que tienen y a que la experiencia que cualquiera de ellos nos ofrece pueda ser subsumida en otro tipo de caché, mucho me temo que llegue el día en el que desaparezca la posibilidad de crear nuevos letterbox hybrid y, los que ya existen, pasen a quedar en la posición en que actualmente se encuentran los cachés virtuales o los cachés web cam. Es posible que, para evitar que esto ocurra, fuera una buena iniciativa que, desde Groundspeak, se tratara de dotar de un contenido más diferenciado a este tipo de cachés tan minoritarios. Esto, además, podría propiciar que la comunidad geocacher no tuviera tantas dudas sobre su contenido y fomentara su proliferación en el mapa.

Se me ocurre, por ejemplo, convertirlos en auténticos buzones. Algunos de los letterboxes con más personalidad que he encontrado tienen como contenedor un auténtico buzón, que hay que abrir con una llave que se debe encontrar previamente. Si a este concepto le añadimos el sello y, quizá, la posibilidad solicitar que el buscador, de forma opcional y voluntaria, deposite una carta manuscrita en el mismo buzón dirigida al owner, creo que los letterbox hybrid alcanzarían suficiente entidad propia para mantenerse en el tiempo como tipo de geocaché diferenciado del resto y que, además, la comunidad geocacher no los viera como algo indeterminado y a lo que no acercarse teniendo cachés tradicionales cerca.

¿Y tú? ¿Cómo dotarías de personalidad propia a este tipo de cachés?

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EVENTO evoluciona en MEGA EVENTO

Recientemente se ha producido una importante noticia para el geocaching español. El impresionante trabajo que el equipo dudu_jenny (respaldado por todo el geocaching aragonés y de muchos otros rincones de España) ha venido realizando en su proyecto “El Evento: María de Huerva 2015” por fin ha llegado a los 500 will attends y, en consecuencia, desde Groundspeak se le ha otorgado el estatus de MEGA EVENTO.

Hasta ahora, la única Comunidad Autónoma que había conseguido celebrar un MEGA había sido Cataluña que, con el triple de geocachers que la siguiente en la lista, juega sin duda en otra división a la hora maximizar la asistencia a un evento. Es por este motivo que creo que debe celebrarse esta primera victoria de los compañeros maños, que lo es de toda la comunidad geocacher nacional, pues poco a poco se va aproximando  a  la de otros países como Estados Unidos, Alemania o Reino Unido, donde se celebran numerosos MEGA EVENTOS cada año. Una comunidad geocacher que ha respondido de forma ejemplar ante el tremendo despliegue de medios y voluntad que se ha venido realizando desde Maria de Huerva y que ahora está espectante para ver como se desarrolla el evento. Una tarea difícil de la que no tengo ninguna duda de que nuestros compañeros saldrán también victoriosos.

La concesión del nuevo estatus no ha sido sencilla. La celebración de un MEGA conlleva para sus organizadores ciertos privilegios desde Groundspeak, tales como un foro dedicado al evento, la creación de un souvenir específico para los asistentes al mismo, una donación de códigos trackables para su merchandising, la presencia de nuestra amiga la rana Signal durante los días de celebración… y lo que es más importante: la presunción de que todos los intentos de MEGA que aborden en el futuro conseguirán serlo, pudiendo convocarlos como tales desde un comienzo sin esperar a su validación.

Por todos estos motivos, Groundspeak guarda mucha cautela a la hora de conceder el preciado estatus a aquellos organizadores que lo abordan por primera vez, exigiéndoles ya no sólo 500 asistentes (un equipo de geocaching puede estar formado por dos o más personas), sino que debe conseguir la tremenda cantidad de 500 will attends previos a la celebración del evento para que comiencen a considerar la posibilidad de convertirlo en MEGA. Y ni tan siquiera así los organizadores lo tienen asegurado. La propias guidelines establecen que “es raro que un evento que se celebra por primera vez sea clasificado como Mega-Evento”. Es un riesgo que corren y, afortunadamente para nosotros, esta vez lo han corrido. Ahora nos toca a nosotros demostrarles que no se han equivocado y, por supuesto dentro de las posibilidades y disponibilidad de cada uno, llenar Maria de Huerva de geocachers y convertir en un éxito cada una de las actividades propuestas (que son muchas y variadas). Quizá llegue un día en que nosotros también podamos disfrutar de varios MEGA-EVENTOS al año sin necesidad de abandonar nuestras fronteras…

Y esta no es la única buena noticia que hemos recibido últimamente sobre cambios de estatus desde Groundspeak. Antes hablábamos de la evolución de la comunidad geocacher española, pero también podríamos hacerlo a nivel europeo, pues el “Mainz Gutemberg 2015“, un MEGA que se iba a celebrar en Alemania a mediados de mayo, ha conseguido el estatus de GIGA EVENTO, convirtiéndose así en el segundo que se va a celebrar a nivel mundial tras el del año pasado en Munich. Esta nueva calificación, unida al “GPS MAZE EUROPE – Germany” que se celebrará allí en las mismas fechas, convierte sin duda a Alemania, y por extensión a toda Europa, en el epicentro del geocaching mundial durante la primera mitad del 2015.

Quinientos equipos participantes… Cinco mil asistentes… Las cifras pueden llegar a ser mareantes y no a todos los geocachers parece gustarles este tipo de concentraciones masivas. Mi opinión, como en casi todos los aspectos de nuestra afición, es que en el geocaching tiene que haber de todo. Estas inmensas concentraciones de geocachers tienen indudables cosas positivas, muchas veces más relacionadas con el componente social del geocaching que con el hecho de buscar cachés en si mismo… Pero esto no es malo, pues se trata de un componente más de esta maravillosa actividad.

¡¡¡SEAMOS MEGA!!! ¡¡¡SEAMOS GIGA!!! Y si después lo necesitamos, vayamos a buscar el caché más apartado y lejano al que podamos llegar para conseguir ese silencio, calma y sensación de triunfo que, al menos a mi me proporciona el geocaching en solitario. Son experiencias distintas a las que no estoy dispuesto a renunciar.

¿Y a ti? ¿Te gustan los macro-eventos?