¿Es el libro de registro un elemento prescindible en los cachés físicos?

Recientemente he ido a buscar un caché de 5 estrellas de dificultad y terreno junto a un grupo de amigos. El propietario, al enterarse que íbamos a acometer semejante hazaña, decidió unirse a nosotros para prestarnos apoyo y consejo.

escalada

Una vez llegamos al lugar, el owner nos sorprendió a todos con la siguiente afirmación: “¡Sólo admitiré que lo registréis como encontrado aquellos de vosotros que lleguéis hasta el contenedor y escribáis vuestro nombre en el logbook! ¡Nada de firmar por los demás!”… Y hasta aquí todo normal… Al fin y al cabo, según las guidelines de Groundspeak “los cachés físicos pueden ser registrados como “Encontrados” una vez que el registro físico haya sido firmado”.

Sin embargo, nos encontramos ante una situación distinta a las habituales. Generalmente, si dos geocachers van por la ciudad o el monte y encuentran un caché tradicional, aquel que lo ha cogido físicamente firma el logbook por ambos. Esta circunstancia se potencia en los eventos, donde tras una búsqueda en grupo se firma el logbook como “Evento noseque”, evitando así agotar su espacio con cincuenta firmas individuales. Al fin y al cabo, todos los buscadores han cumplido (o deberían haber cumplido) el propósito del caché que, en mi opinión y en el caso de los tradicionales, debe ser mostrar un lugar interesante, retar al buscador con un camuflaje sorprendente u ofrecer una historia que merezca la pena ser conocida. El problema surge cuando el propósito del caché no es mostrar un lugar especialmente interesante, sino retar al buscador a que llegue hasta él, tal y como ocurría en este 5/5.

Y entonces llega un día en que te dicen: “O coges el logbook con tus propias manos u olvídate del FOUND IT”. Esta afirmación no tiene ningún fundamento si nos atenemos a las reglas oficiales de Groundspeak y, sin embargo, tras reflexionar mucho la veo completamente acertada. Pero no por el simple hecho de estampar o no tu firma en un trozo de papel, sino porque lo que pretende el creador del caché es que el buscador llegue hasta ese trozo de papel, hasta ese contenedor… Ese es el propósito del caché y por lo tanto, carece de sentido que alguien le grite al que encuentra el contenedor: “¡¡¡FIRMA POR MI!!!”.

Siguiendo este razonamiento, se me ocurre que el logbook es un elemento prescindible en los cachés físicos. Sería mucho más útil sustituir la firma en ese trozo de papel por una fotografía obligatoria con el caché en las manos o, en el caso de cachés mimetizados, con algún elemento personalizado que el propietario hubiera dejado en su interior a estos efectos para evitar que el camuflaje fuera conocido por todo el mundo que viera esa fotografía. De esta manera conseguiríamos interesantes objetivos:

  • Olvidarnos de los registros FOUND IT de buscadores que no hayan encontrado el caché. Seamos sinceros: pocos propietarios revisan una por una las firmas del logbook contrastándolas con los registros en la web. Los números de cada jugador estarían mucho más ajustados a la realidad si fuera requisito imprescindible acompañar al registro de una fotografía suya que acreditara que, en efecto, ha encontrado el caché.

 

  • Conseguir que el buscador que registra el caché cumpla el propósito del mismo. No estoy hablando, obviamente de un caché urbano debajo de un banco, pero si un contenedor está en el interior de una cueva, el buscador debería entrar en esa cueva y dejar constancia fotográfica de que lo ha hecho. De otra manera ¿qué sentido tiene decir que lo ha encontrado? Si para encontrar un caché hay que bucear, el buscador debería buscar la manera de fotografiarse con el caché en el mar ¿por qué debería registrarlo como encontrado si únicamente ha supervisado la operación desde la orilla? Una fotografía obligatoria en cada registro haría del geocaching un reto mucho más apasionante que no se puede garantizar con un logbook que es susceptible de estropearse, perderse o, directamente, no contrastarse con la web.

 

Esta idea no sería contraria a las búsquedas en grupo. El geocaching es un juego con un importantísimo componente social y, siempre en mi opinión, la búsqueda de un caché durante, por ejemplo un evento, en el que inevitablemente sólo una persona encuentra realmente el escondite del contenedor, legitima a todos los presentes a registrar ese caché como encontrado. Eso sí, cada uno de ellos debería tomarse la mínima molestia de fotografiarse con el caché que otro ha encontrado.

Se podría argumentar en contra de esta idea de vincular obligatoriamente un registro a una fotografía que a Groundspeak no le interesaría que sus servidores se vieran colapsados de imágenes de un día para otro, y quizá sea un argumento válido, pero disponemos de decenas de servidores gratuitos donde subir nuestras fotografías para después colgar el enlace en nuestro registro como FOUND IT.

¿Y tú qué opinas? ¿Eres partidario del “¡FIRMA POR MI!” o crees que cada geocacher debería vivir por sí mismo la propuesta del owner?

Bienvenido a “Geocacheando el mundo”, un pequeño espacio en el que pretendo poner por escrito algunos elementos y experiencias basadas en mis andanzas geocacheras sobre las que considero que puede ser divertido debatir y reflexionar. Porque esta afición que es el geocaching va mucho más allá de buscar cajitas por el mundo con un GPS en las manos… Porque una norma es buena siempre y cuando no haya otra mejor… Y porque es otra manera de tener más y más geocaching cuando no estoy geocacheando el mundo…

Nos vemos en la próxima aventura!! Feliz geocaching!!